Tras ser juramentado, Asfura expresó que su llegada al poder no es un logro individual, sino colectivo.
Asfura fue enfático en que su administración deberá actuar con sentido de urgencia.
“Debemos trabajar con humildad para llevar soluciones a cada rincón. El tiempo empezó a correr, no podemos perderlo”, señaló, al indicar que la prioridad será resolver problemas y servir a la ciudadanía.
Entre los ejes centrales de su discurso, destacó la descentralización como clave para la gobernabilidad. Anunció que trabajará con los 298 alcaldes del país “sin distingo de colores políticos”, con el objetivo de acercar la gestión pública a las comunidades. También planteó la reducción del tamaño del Estado para lograr mayor eficiencia y destinar recursos a áreas sensibles.
En materia de seguridad, aseguró que se enfrentará el problema “de frente”. En salud, habló de atención oportuna y abastecimiento de medicinas; en educación, mencionó la impresión de millones de libros para estudiantes de los primeros niveles.
Asimismo, subrayó la necesidad de inversión, generación de empleo, fortalecimiento de la infraestructura, apoyo al agro, impulso al turismo y continuidad de programas sociales sin sesgos partidarios.