El presidente Nasry Asfura pidió este lunes el respaldo de los 128 diputados del Congreso Nacional para aprobar las reformas orientadas a la reestructuración de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al tiempo que aseguró que la institución continuará siendo propiedad del Estado hondureño y de todos los ciudadanos. Durante una conferencia de prensa, el mandatario defendió la iniciativa enviada al Poder Legislativo y sostuvo que el objetivo principal consistió en ordenar financiera y administrativamente la empresa para detener pérdidas que, según informó, superaron los L100 mil millones en los últimos años. “La ENEE es de Honduras, la ENEE es de Honduras y así se va a quedar; va a ser siempre de Honduras para cada hondureño”, declaró Asfura. El gobernante señaló que la situación financiera de la estatal limitó la capacidad del Gobierno para invertir más recursos en áreas prioritarias como salud, educación e infraestructura. Asimismo, afirmó que organismos multilaterales respaldaron el proceso de reformas. “Honduras no puede seguir así, nos estamos desangrando con la ENEE. Eso nos limita a invertir en salud, en educación y en infraestructura”, manifestó. Asfura explicó que instituciones como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) coincidieron en la necesidad de impulsar cambios estructurales para fortalecer el sistema eléctrico nacional.
Salvar la ENEE
Reestructuración y reducción de gastos
El Presidente informó que una de las primeras medidas adoptadas por su administración consistió en cerrar el Programa Nacional de Reducción de Pérdidas, una estructura que, según detalló, contaba con 2,109 empleados y manejaba un presupuesto de L5,300 millones. Además, indicó que su gobierno impulsó la reducción de gastos operativos, la eliminación de duplicidades administrativas y la reorganización de áreas estratégicas para mejorar la eficiencia institucional. “Estamos tomando decisiones para mejorar. La ENEE no puede seguir así”, afirmó. El mandatario también explicó que la nueva estructura contempló la creación de empresas estatales especializadas en generación, transmisión y distribución de energía, manteniendo en todos los casos la propiedad estatal del 100 % de las acciones.